Dios tiene el control

 
Dios tiene el control

Tomando como referencia el libro de Éxodo 5:22-23; 6:1-13, reflexionemos en 3 puntos.

1.Desánimo.

En estos capítulos podemos encontrar que ante lo que Dios le mandó a Moisés las cosas no han sido como él había pensado que iban a ser, porque ante lo que él hacía, resultaba que el pueblo era cada vez más y más oprimido, pues, el faraón les daba más cargas y más trabajo. Ante esto, Moisés se empieza a desanimar y a dudar de lo que Dios le dijo.

Cuántas veces hemos dudado de lo que Dios nos pide o de lo que nos ha dado, o nos desanimamos porque nos mandó a hacer cosas que aparentemente no dan resultado.

Muchas veces Dios con todo esto, cómo diríamos, nos envía por el camino más largo, más difícil, pero con todo Dios tiene un propósito

2.Dios recuerda a Moisés su pacto

Aunque Dios no olvida, Dios le dice a Moisés que ha escuchado el sufrimiento de su pueblo y recuerda el pacto que había hecho, darles la tierra de Canaán. Es decir, Dios no es ajeno a nuestra realidad, y se mantiene atento a nosotros.

Además, Dios nos muestra su poder para cumplir su promesa, y aunque nos envía por ‘el camino más difícil’, el Señor muchas veces quiere moldearnos, forjar nuestro carácter, nuestra fe, y podemos ver el obrar de nuestro Señor 1 Pedro 5:7 " echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros."

3.Invitación a no volver atrás.

Ante la primer dificultad no podemos volver atrás, si estás desanimado, la invitación es a poner la confianza en Dios y continuar

Aún en el tropiezo y las dificultades, no tienes por qué temer y devolverte a donde estabas, pues, el Señor ha comenzado un camino en el que te invita a participar, y no a dejar atrás. Nuestras acciones y retrocesos no retrasarán el camino que Dios ya ha comenzado, nuestro deber es participar en su caminar. Es difícil y aunque tengamos cargas, debemos confiar en él, tener fe en que él conoce nuestra situación, y que él es el único que nos ayudará a sobrellevar los obstáculos en esta vida.

También, cuando las cosas no salen como planeamos, debemos trabajar en nuestra naturaleza de querer tener el control de todo, pues, Dios es quien tiene el control.

Por último, debemos pedirle a Dios que nos enseñe a poder confiar, entender y aceptar que no tenemos el control de las cosas. A la par, también debemos aprender que es Dios quien nos invita a seguir su camino, y que, debemos abandonar la prepotencia de querer hacer que Dios siga el camino que hemos propuesto. Por ello, les invitamos a vivir el éxodo y caminar de Dios, en vivir su proceso, aprender de nuestra realidad y vivencias, en las que Dios está marchando, y nuestro deber es unirnos a su proceso y camino. De modo que, podamos salir fortalecidos, más maduros, y con más experiencia para afrontar las dificultades de la vida, y los problemas que hay en seguir el camino de Dios, que a fin de cuentas, es mucho mejor que el nuestro.


Realizado por Mariela

Editado por SacrArts




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